miércoles, 14 de octubre de 2009

Junto al Padre en el amor


Elevo mi oración al Padre de lo eterno con confianza, sencillez y abandono. Él me escucha, me atiende con sus abrazos que cobijan.
Él sonríe por su hijo que se acerca tranquilo. Le regala todo su amor, y le regala a su propio Hijo, para hacer uno el amor. Sí, su hijo se hace uno, se hace uno con su Reina y Jesús, y ese amor desborda de dulzura angelical.
Nadie podrá desatar lo que en el Cielo ha sido atado. ¡Nadie podrá!

Amar

Amar es fundir el alma hasta derretir las emociones. Es perfumar la vida con gracia celestial y dulzura sin igual. Es dar todo de sí, sin medida alguna, para elevar la esencia y volar con las alas del mismo amor. Amar es vivir, amor es Vida, el amor vive eternamente.